jueves, 28 de octubre de 2010

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Yo todavía escucho tu voz cuando duermes junto a mi, yo todavia siento tu toque en mis sueños. Perdona mi debilidad pero no sé por que sin ti es muy difícil sobrevivir.




"Cuando dices lo que quieres decir, cuando sabes cómo quieres jugar.."



                     Entiende que aunque pida que te vallas,
             no quiero perderte




                          Y un sol, pá que te ayude a despertar,
                 sin mí..




         - Decidme, ¿tanto la amáis?
     - Ella es la enfermedad y la cura al mismo tiempo.






                  Dicen que los mejores abrazos son los que
           más desearias dar





                  Él puso a su nombre todas las olas del mar



ni un rayo me estremecería tanto como su roce




Lo único que nos brinda el mar son golpes duros y, a veces, la posibilidad de sentirnos fuertes.

martes, 26 de octubre de 2010




Por pedir, pido veinticuatro horas a tu lado en las que nos dé tiempo a todo menos a perder el tiempo. Por pedir, pido que me baste ese día para convencerte de querer estar conmigo para el resto de tus días. Por pedir, pido y preciso que exista un preciso momento, en el que se te escape un beso cuando menos te lo esperes, y cuando más lo lleve esperando yo. Por pedir, te pido en una tarde lluviosa, dentro de una casa sin gente, sobre un sofá sin cojines (para que sólo puedas abrazarte a mí), enfrente de mi película favorita… Bueno, si quieres enfrente de tu película favorita… bajo una manta que haga de telón tras el que actúen nuestras manos; marionetas manejadas por los verdaderos sentimientos. Me pido entonces tus dedos acariciando mi brazo, y mis cosquillas jugando al escondite con ellos.


Por pedir, pido dar un paseo al mismo paso, frenarnos en seco de repente, y mojarnos los labios sin que nos vea la gente. Pido, mientras caminamos por cualquier calle, llevarte y traerte al contarte cualquier estupidez, agarrando con mi mano tu brazo, como si de un acordeón te tratases, y tu risa fuese la mejor de mis melodías. Por pedir, pido pararnos unos segundos ante cualquier escaparate, continuar andando, y que, momentos después, me preguntes cuánto costaba ésta o aquella cosa. Entonces me pido contestarte que no lo sé, que no me fijé, porque lo único que he sido capaz de ver en el cristal ha sido tu imagen reflejada, y aquello… no tenía precio.



Por pedir, pido que me acompañes hasta el andén en el que días más tarde me estés esperando, y que mientras llega el autobús me mires con ojos tristes a la cara, aproveches mi distracción para agarrar fuerte con tus dos manos mi cinturón, en un intento por no dejarme ir, y me hagas perder todo menos la sonrisa. Por pedir, pido un café caliente mientras espero al siguiente autobús, colocar las manos alrededor de la taza, apretando con todas mis fuerzas para captar el calor, y que tú, de un plumazo, con un movimiento rápido, de esos que no dejan tiempo para invertir en especulaciones, me eleves la temperatura de todo el cuerpo.








Por pedir, pediría siete mil peticiones más, alargaría la lista hasta quedarme sin papel, y lo reciclaría para seguir pidiendo; para seguir pidiéndote… pero no me queda más remedio que impedirme continuar, que pedirme no continuar… Paro y reparo mi lista…



Por pedir, me pido sorprenderte… que te dejes sorprender… que te guste que te sorprenda… ¿y tú?... ¿qué pides tú?


                                                    
                                                                                             Teresa
Hoy otra vez me he perdido,
buscando el vacío que guardas en un cajón.





Por pedir, pido veinticuatro horas a tu lado en las que nos dé tiempo a todo menos a perder el tiempo. Por pedir, pido que me baste ese día para convencerte de querer estar conmigo para el resto de tus días. Por pedir, pido y preciso que exista un preciso momento, en el que se te escape un beso cuando menos te lo esperes, y cuando más lo lleve esperando yo. Por pedir, te pido en una tarde lluviosa, dentro de una casa sin gente, sobre un sofá sin cojines (para que sólo puedas abrazarte a mí), enfrente de mi película favorita… Bueno, si quieres enfrente de tu película favorita… bajo una manta que haga de telón tras el que actúen nuestras manos; marionetas manejadas por los verdaderos sentimientos. Me pido entonces tus dedos acariciando mi brazo, y mis cosquillas jugando al escondite con ellos.

Por pedir, pido dar un paseo al mismo paso, frenarnos en seco de repente, y mojarnos los labios sin que nos vea la gente. Pido, mientras caminamos por cualquier calle, llevarte y traerte al contarte cualquier estupidez, agarrando con mi mano tu brazo, como si de un acordeón te tratases, y tu risa fuese la mejor de mis melodías. Por pedir, pido pararnos unos segundos ante cualquier escaparate, continuar andando, y que, momentos después, me preguntes cuánto costaba ésta o aquella cosa. Entonces me pido contestarte que no lo sé, que no me fijé, porque lo único que he sido capaz de ver en el cristal ha sido tu imagen reflejada, y aquello… no tenía precio.

Por pedir, pido que me acompañes hasta el andén en el que días más tarde me estés esperando, y que mientras llega el autobús me mires con ojos tristes a la cara, aproveches mi distracción para agarrar fuerte con tus dos manos mi cinturón, en un intento por no dejarme ir, y me hagas perder todo menos la sonrisa. Por pedir, pido un café caliente mientras espero al siguiente autobús, colocar las manos alrededor de la taza, apretando con todas mis fuerzas para captar el calor, y que tú, de un plumazo, con un movimiento rápido, de esos que no dejan tiempo para invertir en especulaciones, me eleves la temperatura de todo el cuerpo.

Por pedir, pediría siete mil peticiones más, alargaría la lista hasta quedarme sin papel, y lo reciclaría para seguir pidiendo; para seguir pidiéndote… pero no me queda más remedio que impedirme continuar, que pedirme no continuar… Paro y reparo mi lista…

Por pedir, me pido sorprenderte… que te dejes sorprender… que te guste que te sorprenda… ¿y tú?... ¿qué pides tú?

La sombra del viento.

                                 Al mal tiempo, buena cara

                               

 Y supe que nunca seria mio, que le habia perdido antes de empezar...
 Lucharé por tí hasta que tu corazón deje de latir...
 Las cosas que no se dicen suelen ser las más importantes.
                                       
Lo bueno nunca acaba, si hay algo que te lo recuerda.
                                      
 No hace falta ser siempre lo que quieren que seas.
 Yo todavía escucho tu voz cuando duermes junto a mi, yo todavia siento tu toque en mis sueños. Perdona mi debilidad pero no sé por que sin ti es muy difícil sobrevivir.

Ojalá tu mano buscara la mía como hace con la de ella, y tus ojos recorrieran cada poro de mi piel con la ternura con la que contemplas sus gestos. Ojalá recordaras sin dudar el día que nos conocimos, además de aquel cuando nuestros labios se encontraron por primera vez. Ojalá el aire no se escapase de cada inspiración, ni tuviese que contener mis sollozos cada vez que te veo junto a ella, cuando mis instintos asesinos se despiertan y durante un segundo tengo ganas de hacerla desaparecer. Ojalá dejase de esperar con tanta ilusión un momento que nunca llega…


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El éxito de la vida no está en vencer siempre, sino en no desanimarse nunca.


El tiempo borra lo superfluo y en el recuerdo solo permanece lo esencial.